19.11.09
Cada año empieza antes la Navidad

O eso dice todo el mundo. Por estas fechas, cada año, las tiendas empiezan a preparar la decoración navideña. Por alguna razón que todavía no se logra comprender, más de un mes antes de que llegue la Navidad están colocando sus lucecitas, sus guirnaldas y esas fantásticas odas a la horterada como son los muñecos y otros entes de nieve en polvo pegados a los cristales. Por eso a Pocholo no le dejan ir de tiendas en Navidades. En cuanto ve esos dibujitos se piensa que es otra cosa y deja guapo el escaparate. El caso es que cuando la gente ve eso, cada año, como si de otra tradición se tratase dicen: "Hay que ver, cada año empieza antes la Navidad".
Ya lo decía Mauro Entrialgo en esta viñeta, esa es exactamente la frase que marca el comienzo de la Navidad. ¿Pero es cierto eso? ¿Cada año empieza antes la Navidad? ¿Cómo denotamos ese antes? ¿Unas horas? ¿Un día? ¿Una semana? Porque todo el mundo dice que empieza antes, pero nunca nadie dice cuánto antes. Podrían decir: "Este año empieza la Navidad una semana antes", "El año pasado empezó un día más tarde" o "Este año no hace frío, se acaba el mundo". Bueno, hay algunos que se cuelan y van a lo suyo.
Si todo esto fuera verdad, que la Navidad empieza antes; con el tiempo que llevamos diciéndolo, hace años que la Navidad habría empezado en agosto. Ya no llevaríamos sombrilla y granizados a la playa, sino gorrito de Papá Noel y turrones. Los Reyes Magos no vendrían en carrozas ni en camellos; sino en cruceros de guiris, cantando la Bamba y en tanga de leopardo. Y Papá Noel seguiría vestido igual, pero para así usar el método de sudar para adelgazar. La Navidad nunca sería lo mismo empezando tan pronto, por lo menos en el hemisferio norte. Por primera vez en el hemisferio sur podrían vivir una Navidad con nieve.
Pero al fin y al cabo todo esto da igual. Por mucho que digan que la Navidad empieza antes, en realidad empieza el mismo día de siempre. Es decir, nadie ha cambiado el 25 de diciembre. Fum, fum, fum. Si no lo digo no es 25 de diciembre ni es ná. Lo dicho, nadie lo ha cambiado. Está ahí, inamovible. ¿Entonces el comienzo de la Navidad lo marca la decoración de las tiendas? ¿Y la de los pueblos también? ¿O es el Corte Inglés quien decide? ¿Hay alguien en la calle, pregonero mayor, que de repente sale con un megáfono de la tómbola y grita: "¡¡Cada año empieza antes la Navidad!!" y se abre la veda?
La verdad es que nada de esto se sabe. Pero todos, absolutamente todos, hemos dicho esta frase en algún momento de nuestra vida mientras miramos los adornos. Como un resorte inevitable. Pero, ¿por qué tanta prisa en empezar a colocar la decoración? ¿Piensan que se nos va a olvidar? Con lo que nos gusta a nosotros una fiesta, ¡esas cosas no se nos pasan! ¿O es que les gusta tanto la decoración navideña que si por ellos fuera no quitaban los adornos nunca? Ya puestos... ¿O será que en Navidad compramos de forma impulsiva y pretenden ampliar ese plazo unos meses antes para que seamos impulsivos el máximo de tiempo posible? Quién sabe.
Etiquetas: cosas de la gente, navidad
17.11.09
Cuando llaman por teléfono equivocándose

Cuando estás sentado en una silla o en un sofá, tan ancho y bien cómodo, hay varias cosas que fastidian mucho. Entre ellas están: darte cuenta de que el mando a distancia te lo has dejado en la mesa, que llamen a la puerta o que llamen por teléfono. Todas ellas tienen algo en común: te tienes que levantar. Tengamos en cuenta que no tenéis un teléfono inalámbrico antes de que salte nadie. Si ya es suficiente fastidio tener que levantarte imaginad que el mando a distancia no tiene pilas, al timbre ha llamado unos testigos de Jehová que vienen a hablarte del fin del mundo o al teléfono resulta que llama alguien que se ha equivocado.
Aquí nos encontramos. Alguien se ha equivocado. No es habitual últimamente porque la gente que llama para dar la brasa son de Ya.com que deben tener mi casa apuntada como entrenamiento para putear al personal. Saben que no vamos a abonarnos, hace tiempo que los rechazamos de mil y una formas a cada cual más imaginativa: no me interesa, no quiero internet, no tengo ordenador, no tengo casa... Lo que sea. Pero ellos siguen llamando y siguen insistiendo. Ya directamente no se les contesta. Son fáciles de detectar, como llaman con ordenadores automatizados si uno descuelga, el número es privado y tardan más de dos segundos en contestar es que están pasando la llamada a un operador. Con lo cual, se cuelga y no hay que oir fantásticas ofertas que jamás rechazarías. "¿De verdad no quiere pagar menos?" "No. Me gusta pagar a lo grande, váyase a pedir al metro, pesao".
Pero antes de la existencia de los pesados de Ya.com y vecinos, lo que más molestaba ante una llamada inesperada era que se equivocaran. Por temas de limitación de números de teléfono se hace reciclaje de números cuando dejan de usarse. El problema es que no se actualizan las páginas amarillas así de golpe ni tampoco las agendas particulares de las casas, con lo cual te pueden haber asignado a tu número de teléfono el que hace años pertenecía a un camping. Por poner un ejemplo. Así pues, cuando llega el verano llaman a tu casa:
- "¿Camping Estrellita de Mar? Quería reservar..." - "No, mire. Es que aquí no es el Camping Estrellita de Mar"
- "Ah, entonces es el Caballito de Mar? Porque también me interesaba mirar prec..."
- "Que no, que se ha equivocado. Esto es una casa particular"
- "¿Y tiene habitaciones libres?"
Tut, tut, tut, tut...
En estos casos hay que olvidar la educación y colgar. Peor sería que te hubieran asignado el antiguo número de un puticlub y preguntaran por la madame. Esto le pasó a un primo, o no, pero qué más da:
- "Hola, ¿la Madame?"
- "Un momento". - entonces se dirige mi primo hacia su mujer y le dice. "Un francés pregunta por ti".
- "Sí, ¿dígame?" - contesta la mujer.
- "Mire, llamaba para ver si tenían alguna puta disponible para enviarme a casa y..."
- "¡Pero qué se ha creído malnacido!" - y cuelga. Y se divorcia del marido por llamarla madame.
- "¡Pensaba que era francés!"
- "¡Siempre pensando en lo mismo! ¡Vete con tu madre a decírselo so guarro!"
El jaleo familiar padre. Otras veces llaman preguntando por alguien directamente. Entonces descuelgas y oyes: "¿Carmen?" Y tú: "Mire, si mi voz le suena a la de Carmen, una de tres: o usted está sordo, o debo ir al laringólogo o esa tal Carmen nunca fue una mujer completa" Pero allá que insisten y siguen preguntando. A veces no sabes si tienen un teclado numérico, se perdieron en Barrio Sésamo o qué. Porque les preguntas: "Oiga, ¿pero usted que número ha marcado?" "Pues mire: 932322312432" "Si quiere que le dé un consejo, no juegue a la primitiva: no ha dado ni uno"
A veces sí que aciertan con el número, pero por alguna razón lo apuntaron mal en su momento o el que le dio el teléfono no quería hablar con esa persona. Entonces ellos insisten e insisten en que ese es el número de Tiburcio, y quieren hablar con Tiburcio. Y no hay manera. "Mire, si aquí hubiese alguien que se llamase así, tenga por seguro que ya se habría suicidado. Ale, hasta luego que tengo cosas que hacer". Hay que terminar así, o no se termina con esta gente.Pero lo mejor es cuando llaman y sabes de verdad que lo han hecho a boleo. No se acuerdan bien del número, les suena de algo y casualmente caen en el tuyo. Entonces cuando descuelgas preguntas:
- "¿Quién es?"
- "¿Quién es?" - te responden.
- "Bien, hay eco. Que quién es usted"
- "¿Y usted?"
- "Pues usted sabrá que es el que ha llamado. ¿O no sabe a quién llama?"
- "Pues busco a Paco"
- "Aquí no está"
- "¿Pero vendrá luego?"
- "¡Que no es aquí! ¡No hay ningún Paco!"
- "¿Y entonces usted quién es?"
- "Aaaghhh"
Tut, tut, tut...
En estos casos, y en todos, mejor colgar. Y al sofá de nuevo, que se está mucho más cómodo y es más relajante para el cerebro. Qué estrés.
Etiquetas: cosas de la casa, cosas de la gente
13.11.09
Tipos de profesores

Durante mi larga vida de estudiante he tenido multitud de profesores de todo tipo. Ahora, con el proyecto fin de carrera no tengo clases y no veo a los profes en su salsa - alguno dirá "¡que sea barbacoa! ¡Barbacoa!", recordad: son personas - así que antes de olvidar el mundo de las clases he de hacer una clasificación de los tipos de profesores que hay. Puede que como toda clasificación falten algunos, pero para eso se inventaron los comentarios de los blogs, aunque no lo parezca (y por suerte no es el caso de este blog) no se inventaron para decir "prime" "segun" como en la fila india que hacíamos en el colegio. Así pues, vamos allá:
1. El aburrido: Alguno dirá: "¡Eso son todos!" Ojo, no todos. Puede que uno se aburra en clase porque no le interese el tema, pero no todos los profesores son aburridos. Alguno, como excusa de su aburrimiento menciona a Einstein: "¡Suspendió matemáticas!" Sí, puede que suspendiera, aunque sea una historia apócrifa, pero no por poner que 2 y 2 son 22 y si x tiende a infinito éste se seca. No. A lo que vamos, el profesor aburrido es ese profesor con cara de tristeza, papada, caída de ojos y mirada ausente que abre la boca y deja salir un sonido grave con dejadez mientras lee transparencias tal cual. Ni explica, ni razona, ni pide colaboración de los alumnos. Nada. Lee las transparencias. Y ya está. Al cabo de cinco minutos de empezar la clase hay tres alumnos sobados, dos que se tiran papeles y los demás se ríen mirando a los que se han dormido mientras les hacen fotos y videos que colgarán en Youtube.
2. El que se soba: Este es un caso muy concreto de profesor al que pensé dedicarle un post a él solito. No sé si a alguien le ha sucedido, pero merece la pena ponerlo. Uno se puede quedar dormido en clase por tener a un profesor aburrido o no haber dormido mucho la noche anterior, pero... ¿Alguna vez a alguien se le ha dormido el PROPIO profesor mientras da la clase? Porque a mí sí. Era un profe muy curioso, venía con pantalones subidos hasta el sobaco, riñonera y mosquetón. Que aún no sé como podía subirse tanto los pantalones con ese peso en la cintura. Venía arrastrando los pies, como no, acheperado para alante y se sentaba en la mesa mientras ponía las transparencias desde el PC. Iba hablando, iba hablando y le entraba la morriña, ¡y se sobaba! Se le cerraban los ojos y juraría que un día se le cayó un poco la babilla. Un caso único, probablemente.
3. El cabrón: Todo el mundo ha tenido un profe cabrón. Además, es el insulto que se escoge. Nunca se dice: "Tengo un profe joputa" o "Tengo el típico profe gilipollas". No. Se dice siempre tengo el profe cabrón. Es un prototipo, aunque no todos están cortados por el mismo patrón. Hay distintos grados de cabronura, algunos son los que insultan a los alumnos. Dejándolos en ridículo si no saben contestar algo. En esta anécdota yo no estuve, pero me lo contó un compañero. Una vez uno de estos le preguntó a un alumno con cara de empanao: "¿Lo has entendido?" Y él dijo: "Un poquillo". A lo que el profesor le contestó: "¿Cómo que un poquillo? ¿O sí o no? A ti te viene una tía y te pregunta, ¿te gusto? ¿Qué le dirás? ¿Un poquillo? Será SÍ o NO." Para decir seguidamente: "Anda, que nunca te vas a comer un torrao". Si le ves la cara lo entiendes, y la clase se debió partir de risa... Pero... Hay que ser cabrón. Además, estos son los que ponen los exámenes más difíciles, no para comprobar la sapiencia de los alumnos; que eso sería un examen duro. Un examen de cabrón es de los que preguntan cosas que no se han dado en clase, o de idea feliz, o de una mera anécdota. Por ejemplo: "Un día en clase hablé de mi hija, ¿cómo se llamaba? 2 puntos". Esto es de cabrón.4. El cabroncete: Es lo mismo que el cabrón, pero hace gracia. Se suelen confundir porque este no pone exámenes difíciles ni putea a los alumnos. Pero se comporta como un cabrón en momentos puntuales. Asusta a algún alumno que llega tarde preguntándole el nombre o exige más de la cuenta a alguien que sale a la pizarra solo por diversión. Es inocuo en principio, pero a la vez peligroso porque puede volverse cabrón del todo en cuanto tenga alguna experiencia sexual ingrata o una falta prolongada de cariño.
5. El enrollao: ¡Ojo! No confundir con un cabrón disfrazado de enrollao. Son los lobos con piel de cordero. Huid del enrollado que suena falso. Así con d. Un enrollao de verdad, es enrollao, y el falso es enrollaDo. Son los más peligrosos. En clase se comportan como un profe majete, que saluda a los alumnos por los pasillos y les sonríe; pero cuando llega el examen y la luna llena les salen fauces de lobo y acaban los exámenes con tanta sangre como en una peli de Tarantino. El enrollao de verdad es el que te cuenta anécdotas, te aconseja, hace la clase amena, cuenta historias y luego además pone exámenes tan fáciles que hasta la propia chuleta se autodestruye: "Pa' qué me quieres" Y hace pff. Y se deshace.
6. El chistoso/monologuista: Hay profesores que sabes que han errado su profesión al empezar la clase. En algún momento su vida profesional como monologuista se truncó y tuvieron que dedicarse la docencia. Probablemente está mejor pagado, pero la gente no viene a reirse, con lo cual pueden estar incomprendidos. Muchas veces, si la gracia es natural suelen tener hasta fans en clase; pero si no lo es... Ay, si no lo es. Yo tuve un profe que intentó contar un chiste en clase, mientras todos nos mirábamos con cara de pasmo, y cuando terminó la clase se quedó en el estado que más jode al que cuenta un chiste: "Ah, ¿ya está? ¿Era eso el chiste?" Y el profe tiene que recurrir a la típica excusa: "Pues cuando me lo contaron me partí el culo"7. El empanao: Este es el típico profe que entra en clase y no es la suya. Lo ves con cara sudada, el traje perdido, un maletín en la mano y los ojos como platos mirando a la clase. "¿Es aquí Procesos Industriales?" "Sí, sí" Grita uno. Siempre hay un chistoso en clase. Entonces viene el profesor de verdad y se lía la de San Quintín. Cuando al fin llegan a la clase que les toca nunca saben por cual tema van, así que para ello contratan a la típica-estudiante-pelota-de-primera-fila que hace las veces de secretaria. "Vamos por el tema 2, profesor, pero se le olvidó explicar el proceso del apartado 1.9 que explicaba la variante de las versiones industriales anteriores al año 1990 en la página 17, justo debajo de la imagen fig 1.14b" Todo esto dicho con voz repipi y a toda velocidad. También se le olvida corregir los exámenes y cuando lo hace se le traspapelan tres o cuatro.
8. El pasota: Este podría parecerse al empanao despistado, pero con una diferencia fundamental: este lo hace porque le da la gana. ¿Por qué no ha corregido los exámenes? Porque no le da la gana. Para algo es profe y no tiene plazos. Excepto antes de evaluaciones curriculares, claro. Cuando está en clase pasa olímpicamente de todo, llega tarde y todos los temas le parecen de poca importancia con el consiguiente desconcierto de los alumnos. "Esto no los saltamos, que no vale para nada y podéis echarle un vistazo en casa" Entonces, siempre hay alguno que levanta la mano, tembloroso, con la gota fría de sudor cayendo por la frente y dice: "Pero... Pero esto no... No... ¿No entrará en examen, no?" "Claro que no, chaval, le echais un vistacito y ya está, no tiene importancia" Entrará en examen. Fijo. Y pregunta de 5 puntos. El jefe de departamento, que pone los exámenes, es el típico cabrón.
9. El sufrido: Este tipo de profesor no se suele dar en la universidad, pero sí en bachillerato, eso y egb. Estos son los profesores que no consiguen ganarse el respeto de ninguna de las maneras, pero ni de una forma ínfima y sufren las consecuencias de la cabronura, esta vez, de los alumnos. Las clases con estos profes son un infierno para ellos y para cualquiera que quiera enterarse de algo. Gritos, golpes en las paredes, papeles por los aires, collejas danzantes... De todo. Este tipo de profe a veces intenta hacer callar a los alumnos, sin éxito, o se desgañita. Pero muchas veces dan la clase tal cual, como si no pasara nada mientras el bullicio aumenta. Siempre acaba entrando el profe de la clase de al lado, que no puede seguir por el jaleo que hay, y al abrir la puerta se hace el silencio. "¿Qué pasa aquí?" "Nada, mis alumnos se portan perfectamente" Y entonces el muro que separa las dos clases cae. Y un niño eructa una bola de papel.10. La Rottenmeyer: Este tipo puede ser un hombre, pero por lo general son mujeres con la misma complexión física que la señorita Rottenmeyer. Es decir, delgadez extrema, arrugas y gafas. Un poco como la vicepresidenta De la Vega, para que nos entendamos. Están tan delgadas por la adrenalina que sueltan por la boca cada vez que echan a alguien de clase o lo manda a callar. Al contrario que el sufrido, mantienen la clase a raya y los alumnos la temen. En sus ratos libres aprovechan sus dotes y amaestran leones y tigres como el que enseña a un gato a cagar en la arena.
11. El sobrao: Este viene a clase como el que viene a hacernos un favor. Como diciendo: "Bah, yo hago clases porque sino no me dejan investigar, sino de qué iba a estar con esta panda de futuros perdedores". Va explicando con el pecho henchido y aunque la clase esté en silencio oye el más mínimo murmullo que pueda estorbar su perfecta prosa. "Vosotros dos, ¿qué es lo que estáis diciendo tan interesante? Que pueda ser más interesante de lo que yo estoy diciendo, como todo lo que digo, que siempre es interesante, genial y perfecto, ¿eh? ¿EH?" Y los dos chavales: "Nada, nada" "Pues eso, a callar, cojones". Y sigue la clase. Estos podrían ponerles un espejo en vez de una pizarra, no solo para vigilar a los alumnos mientras escriben, sino para poder admirarse todo el rato. "Qué bien hablo, qué listo soy, qué guapo soy, tengo que publicar otro paper". Se quieren.
12. El salido: Hay profesores que aprovechan su posición en la universidad para ligarse a las alumnas. Aunque parezca mentira, esto pasa de verdad aquí y ahora en este momento en alguna universidad española. O en varias. No sé si hasta el punto peliporno en plan: "Señor profesor, ¿qué tal si me aprueba y yo le bajo la cremallera y umm? ¿Qué es esto que tiene aquí, profesor?" "Pues qué va a ser hija, una polla, qué va a ser, ¿un oso panda?". No sé si hasta este punto, pero casos los hay. Hay otros que ya están mayores para estos trotes, pero se dejan llevar por las muchachas y las reciben con los brazos abiertos. Un profe mío lo hizo una vez con una Erasmus: "¡Bienvenidaaaggghh! ¡gGghh!" Cuando llegó la chica con una falda corta y un escote generoso. Aunque teniendo en cuenta mi carrera, deberíamos habernos levantado todos y aplaudir, porque no es algo que se suela ver a menudo allí. Mujeres, quiero decir. 13. El vago: Se suele confundir con el pasota o el empanao, pero nada más lejos de la realidad. El profesor vago es el que por tal de no hacer clase, inventa lo que sea. En la universidad cuesta más de verse (porque los vagos directamente no vienen), pero en bachillerato y egb había varios de ellos. Son los típicos que de repente un día aparecen con un montón de juegos de mesa: "Vamos a aprender jugando" - nos dicen. Mientras piensan: "Así hoy no hago nada, que estoy cansao". O también son los típicos que entran con una televisión y ponen una película: Armaggeddon. Mmm. "Señorita, ¿qué aprenderemos con esta peli?" "Pues, eehmmm, nada. Pero me apetecía verla y aún no la he visto" Suelen confundirse con los enrollados, pero no es así. Lo hacen por vagancia. De todas formas, ¡un hurra por estos profes!
14. El cumbayá: Este tipo de profesor también es de épocas infantiles. Es un profesor que fue músico frustrado y como nadie en su sano juicio le escucharía tocar la guitarrita, y tiene demasiado orgullo como para sentarse en el suelo del metro y ponerse a tocar; da la brasa a los niños con canciones chorras. "Y hoy os voy a tocar mi nuevo temazo: Partes del cuerpo" Y ahí que se pone a cantar el tío: "Pierna, muslo, oreja, brazo//mano, ojo, lengua, bazo//esto me rompí//cuando me pegué un tortazo" Y tan ancho. Hay que huir de ellos.
15. El alumno de último año: Para acabar queda el típico bromista que se mete en una clase de primero antes de que llegue el profesor de verdad y empieza a asustar a los primerizos. Normalmente es un alumno de último año, que realmente parece un alumno de último año; pero de hace 10 años. Suele estar apuntado en la tuna y es el más borracho del grupo, pero ahí le tienen. Espantando a la muchachada. Cuando llega el profesor de verdad lo reconoce y le dice: "Ay, Martínez, ¿cuándo terminará usted la carrera?" "Sólo por estos momentos, merece la pena continuar aquí" Son así.
Y esto es todo. Si habéis llegado hasta aquí sin saltar ni una coma, ¡enhorabuena! Estos son probablemente todos los tipos de profesores que hay, o casi. Cada uno con sus particularidades, sí; pero qué de cosas hemos aprendido de ellos...
Etiquetas: el colegio, estudianteces, la universidad
11.11.09
A un cura le explota un huevo en plena misa

La noticia de la semana en Massachusets. El único cura de Boston que no era pedófilo, el padre James Celibacy, sufrió un percance doloroso y que casi termina con su vida. En plena misa del domingo a las doce, con la iglesia plena a rebosar, el sacerdote empezó a hablar y a leer versículos de la Biblia como siempre. De repente, y en plena lectura de la multiplicación de los panes y los peces, sencillamente le explotó un huevo.
Entonces, una feligresa gritó: "¡Aleluya!" Y todos al unísono también lo hicieron. "¡Aleluya! ¡Aleluya!" Mientras el pobre sacerdote sangraba por debajo de la sotana. "¡Tiene estigmas! ¡El cura es un santo! ¡Un santo!" - gritaron unos cuantos. Y nadie acudió a socorrerle. Solo se le acercaban a echarle monedillas y a pedirle milagros. "¡Cúreme padre Celibacy! ¡Me duele un huevo la espalda!" Y el cura atinó a gritar: "¡¡A mí sí que me duele un huevo, fucking shit!!"
Alguien por fin gritó que quería verle los estigmas y entonces le subieron la sotana. Ahí vieron lo que realmente había pasado. Llamaron a la ambulancia que vino rauda y veloz a buscarlo para intentar cortar la hemorragia y llevarlo al hospital. Los feligreses se quedaron asustados y un señor mayor balbuceó protestando: "Aún no me había dado tiempo para pedirle un milagro, siempre se me adelantan".
Según fuentes que hemos podido consultar desde El mundo está loco, la explosión se debió a una acumulación extraordinaria de espermatozoides en el huevo derecho. "Jamás había visto tanto espermatozoide junto, estaban tan apretados que se fecundaban entre ellos" - dijo el doctor. "Es el hallazgo más extraordinario de mi vida" añadió, y comentó seguidamente que se lo llevaría a su universidad de Toronto, que allí le comprenderían.
Por lo visto el celibato del padre James era hasta las últimas consecuencias y en 55 años de vida jamás se había tocado el cimbel, únicamente para ir a mear. Todo se había ido acumulando ahí hasta que en el momento más inesperado aquello dijo basta.
James Celibacy se va recuperando en el hospital central de Boston en el que tres enfermeras se están turnando para ayudarle a descargar el otro huevo, así pretenden evitar que explote el izquierdo también. Después de 55 años de vida dedicados al sacerdocio ha alcanzado su mayor experiencia religiosa en un hospital, como bien lo demuestran sus palabras a El mundo está loco a través de la puerta de su habitación: "¡¡Oh my God!! ¡¡¡Oooohh!!! ¡Oh my God!" Drama con final feliz. Y nunca mejor dicho.
Etiquetas: noticias
9.11.09
Medir en campos de fútbol

Al ser humano nos cuesta cuantificar las cosas, por ejemplo: cuánto nos mide... La palma de la mano. Así que para ello se inventó el sistema métrico decimal que sirve para que mediante unos numeritos sepamos exactamente como de grande es algo o cuánto pesa, por ejemplo. En vez de usar esa medida tan perfecta que usa mi madre en cocina como el "puñaíto" o la "pizquita" se usan los gramos para medir con un criterio más unificado. Para las distancias tenemos el llamado metro, un metro no mide lo que un vagón del susodicho. Bastante apretado se va ya. El metro es una convención científica que marca que el trocico ese de ahí, es un metro. ¿Y punto? Bueno, no, la cosa está mucho más pensada, pero no venimos a hablar de ello ahora.
Por lo tanto, tenemos unas mediciones exactas y aceptadas por todos, excepto los americanos que van aparte con eso de las millas. Así pues, llegamos al cálculo de áreas de terreno. Para ello tenemos el metro cuadrado, m^2, que no es más que lo que mide una baldosa de un metro de ancho por un metro de largo. Que si fuéramos a una manifestación de HazteOir, ahí caben treinta personas holgadamente. O más. Como las áreas suelen ser bastante grandes cuando se mide por ejemplo un bosque, tenemos que se usa el hectómetro cuadrado. Que termina llamándose hectarea, por eso de abreviar. Un hectómetro, por si alguien olvidó las clases del colegio, son 10000 metros. Para el despistado que se saltó el primer párrafo: un hectómetro no es toda la red de ferrocarriles subterraneos de España. Avisado queda.
¿Todo esto a qué viene? A algo muy sencillo. Tenemos unas mediciones exactas que nos permiten acotar el tamaño de un terreno, pero en los diarios, cuando ocurre un incendio, o nos explican el radio de efecto de una bomba atómica o el tamaño de una nave espacial de Raticulín no nos la muestran en nuestro maravilloso sistema métrico decimal, sino que usan el fantástico sistema de los campos de fútbol. Esto mide siete campos de fútbol, aquello de más allá sesenta y la nave espacial son mil grosso modo. Y tan anchos. ¿Qué les hace pensar que un campo de fútbol nos hará comprender mejor las dimensiones de tales cosas?

Cabría suponer que todos los campos de fútbol son iguales. ¡Pero no es así! Digamos que hay unas dimensiones más o menos estándar, pero la FIFA incluso deja a criterio del equipo el que este sea un poco más ancho o largo, o estrecho o corto. Un terreno de juego puede ser de 90 a 120 metros de largo y de 45 a 90 metros de ancho. Aunque para partidos internacionales recomiendan de 100 a 110 de largo y de 64 a 75 de ancho.
Y aún peor, cuando nos hablan de campos de fútbol... ¿De qué nos hablan? ¿Del terreno de juego en sí o de toooodo el estadio? Contando, además, los puestos de palomitas, las banderolas y las bocinas revienta-tímpanos. Porque si cuenta todo eso, entonces la cosa aún se complica más. Por lo tanto, ¿cuál es el que vale? Imaginad por un momento que la NASA envía una misión tripulada a Marte y les dice que tienen que aterrizar en un área de cinco campos de fútbol. "No pueden equivocarse ni una cuarta parte de campo de fútbol Johny Aldrin, ¿me entiende? Si aterrizan en mal lugar la nave podría sufrir daños irreparables" Vaya cara pondrá el nuevo Aldrin cuando intente descifrar qué campo de fútbol le vale, si el de Villaperdidos de Atapuerca o el del Real Madrid.
Por suerte en la NASA no hay periodistas de un diario de aquí, pero sí hay americanos y una vez la cagaron por no pasar de millas a kilómetros. Pero este es otro tema. La cuestión es que se usa la medición de campos de fútbol para todo, pero siempre para áreas muy grandes. ¿Pero por qué no usarla para el día a día, con las cosas más pequeñas? Las reglas y cartabones de los niños en el colegio, que vengan en su correspondiente adaptación en campos de fútbol. Por fin podríamos hablar de centicamposdefútbol o microcamposdefútbol. La de risas que se echarían las mujeres en una reunión de tuppersex hablando en campos de fútbol. "Pos mi marío la tiene de 0,00000015 campos de fútbol" "UUuuhh, qué poca cosa Amparo, el mío la tiene de 0,000000152 campos de fútbol" Y así para todo.
¿Que sería un jaleo? Probablemente sí, pero no fui yo quien inventó el sistema de medición en campos de fútbol. Ya puestos a usarlo, que lo lleven hasta las últimas consecuencias. Pero por una vez, podríamos ser serios, y poner mediciones en condiciones, que los lectores ya nos apañaremos para hacernos una idea de cuanto son veinte hectáreas. Aunque sea contando con los dedos.
Referencias interesantes:
[¡Que se queman los campos de fútbol!]
[Sobre la unidad métrica "Estadio de fútbol"]
Etiquetas: cosas de la vida
6.11.09
Los presentadores abueleros que están en el limbo

pero vuelve a las abuelas locas
La televisión es un medio que lanza a la fama a cualquier persona que aparezca en ella durante unos minutos. A veces, incluso, solo unos segundos permiten a alguien entrar en el estrellato gracias a los programas de zapping o al Youtube. Pero si algo tiene la televisión, es la facilidad para crear platos rotos. Esos presentadores que durante un tiempo aparecen en todo tipo de programas o magazines y luego desaparecen sin dejar rastro. Que siempre me ha encantado esto de llamar a ciertos programas magazines. Es una palabra que engloba en su significado que harán un programa con debates, en los que nadie tendrá ni idea, habrá cotilleos, señoras mayores aplaudiendo entre el público por un bocata y actuaciones musicales de promoción, en un escenario ínfimo y en riguroso playback. Es decir, magazines son los programas de mierda.
Pues bien, estos programas de mierda a veces los presentan o co-presentan algunos personajes que terminan consiguiendo el cariño del público. En algún momento de su carrera creen que son el carisma andante y se lanzan en proyectos mastodónticos de mierdigramas en los que afianzar su liderato. Y entonces, se pierden en la nada más absoluta y nadie se acuerda de ellos. Pero aquí estoy yo para bucear en la cultura basura.
¿Quién se acuerda de Jaime Bores? Va, que levante la mano. Vaya, nadie. Qué bien va esto de escribir en una web para que no se vea a la gente moverse delante del PC y así poder reafianzarte en tus propias ideas. Este hombre se convirtió en el sex-symbol de las amas de casa y jubiladas a finales de los 90. Porque no sé por qué, los presentadores de programas abueleros, sufren de lo que yo llamo síndrome Juan y Medio, no parecen triunfar con las mujeres jóvenes, pero a las señoras mayores se les caen las bragas. "Aaayyy Juaaan, qué bigoootee" - se ponen como locas. "Señora haga el favor, eso no es el bigote" Pobre Juan y Medio.Total, Bores triunfó con el programa Digan lo que digan. Uno de esos programas de testimonios, que apareció mucho antes del boom del Diario de Patricia. Traían abueletes que daban tema para programas de zapping, como por ejemplo este momento estelar del programa: el Pelegrí Pelegrí Pelegrí (a partir del 1:23 de este video) [Pelegri pelegri pelegri] Después de eso desapareció de las cadenas de televisión. Su imagen estaba asociada al rancio mundo del abueleo, y ellas, como las adolescentes, olvidan pronto a sus ídolos para lanzarse hacia el nuevo mocetón al que mientras ven como un hijo se lo jincarían hasta que les diese un patatús.
Uno de esos onvres, como dirían en Vicisitud y Sordidez, que quitaron protagonismo al pobre Bores, fue Antonio Hidalgo. Hidalgo fue uno de los primeros "chicos Ana Rosa" en Sabor a ti, sustituyendo a otro plato roto como Mon Santiso. ¿Ande andará? Antonio Hidalgo tenía un punto más a favor del mundo abuelero que su predecesor en el puesto: sabía cantar. Siendo generosos con él, era un crooner de canciones pasteleras y baladas pochas con los que conseguía que las abuelas se volvieran locas. De repente se dio cuenta que tenía un carisma especial y que las señoras le reían las gracias. Y dijo, ¡este es el momento! Y sacó un disco el tío, con un par. Con un temazo como este:
Quien aguante la canción entera... Pobrecillo
La cosa fue de mal en peor. No sé si el disco vendió algo, creo que corrió el escalofriante rumor de que si ponías la cinta al revés (porque estos discos se venden en cintas, sino ni son discos pochos ni son ná) sonaba bien. Al derecho no había por donde cogerlo. Después de tal batacazo empezó a hacer magazines y programitas de éxito incierto antes de emitirse incluso y todo fue cuesta abajo. Ahora presenta magazines en la prestigiosa televisión autonómica de Murcia. Lo de los chicos Ana Rosa es para hacer una investigación profunda, porque ahora hay un futuro plato roto que está empezando a ver el declive de su carrera fulgurante televisiva. Es el caso de Óscar Martínez. Un chico que ha hecho carrera paralela a los anteriormente mencionados: Jaime Bores como sex-symbol abuelero de las tardes de la Primera y Antonio Hidalgo como chico Ana Rosa, aunque por suerte Óscar no canta. Sólo se hacía el gracioso. Hace poco abandonó los brazos de mamá Ana Rosa y sufrió su maldición. Hizo un nuevo programa de mierda para él solo, se estampó y está condenado a vagar en el limbo de los presentadores.
Otro presentador que está perdido es Liborio García. En la época Liborio fue famoso en mi ambiente por parecerse a nuestro profesor de matemáticas de Bachillerato. El profe, evidentemente, cambió su nombre al de Liborio, y para siempre seguirá llamándose así. El éxito televisivo de este hombre, por desgracia para él, no fue eterno como el mote del profesor. Aunque parezca mentira, el éxito más grande de este hombre fue presentar el reality El Bus. Aún así, aunque su nombre estuviera ligado a aquel aborto televisivo, presentó muchos más programas hasta terminar su carrera conocida en Noche de Impacto. Que quieras que no es dejarlo por todo lo alto. Todo lo alto que llega una espeluznante, impresionante, alucinante, explosión de coches en las que, sorprendentemente, todos los implicados salieron intactos. Desde entonces dejó de salir en pantalla.Había muchos de estos, algunos más abueleros que otros como Agustín Bravo que continuó su éxito abuelero de la época Carmen Sevilla en Canal Andalucía, o Andoni Ferreño que se dedicó al mundo de la actuación después de presentar múltiples galas casposas. Pero en la televisión ya no hay sitio para todos ellos. Ni en este post tampoco, que es suficientemente largo. Pero ¿por qué ya no aparecen en programas de máxima audiencia? Pues muy sencillo, porque este tipo de programas ya solo triunfan en Telecinco y allí está el cupo ocupado. Christian Gálvez, Jorge Javier Vázquez y Jesús Vázquez copan todos los programas que se hacen. Y todos terminan en hez, digo en -ez. Así que ni García, ni Bores, ni Hidalgo, ni Caparrós, ni Bravo terminan en -ez. Por lo tanto, estáis condenados al limbo televisivo por culpa del pluriempleo y la terminación de vuestro apellido.
Referencias:
[Antonio Hidalgo en Viruete]
[Jaime Bores en Vertele]
Wikipedia: [1][2][3][4]
Etiquetas: cosas de la televisión, gente mayor
4.11.09
Objetos míticos: Las Lelli Kelly

Seguro que muchas veces habéis visto a Paris Hilton y os ha parecido una hortera. Una de esas pijas insoportables que habla raro, lleva un chihuahua en el brazo y te mira por encima del hombro. Digamos que es el típico especimen que se suele llamar ahostiable. Pero no es la única, pijas al estilo Hilton las hay a montones y sin tener tanto dinero. En realidad no son unas fashion victims en ese plan, en realidad son unas víctimas más de la generación de chicas Lelli Kelly. Mirad este anuncio, sino, y luego seguimos reflexionando:
"Las Lelliiii Kellyy tus sapatitoooos ¡ou yeah!" No me digáis que no engancha. Seguro que estáis cantando la canción en vuestras casas, o en vuestro lugar de trabajo. Este anuncio, ahí donde lo veis, no es más que una oda a la horterada que ríete tú de Agatha Ruiz de la Prada. ¡Lo que hace ella no es nada en comparación! Esos colores, esas bambas recargadas... Seguro que van a la Luna con una de esas puestas y no pueden ni dar saltitos. Y además serían visibles desde la Tierra. "¿Y ese destello en la Luna llena de hoy?" "Un astronauta con las Lelli Kelly".
Este video es lo más decente en castellano que he encontrado, juraría que había otros anuncios que eran aún peores. Y más largos. Salían las niñas cantando las Lelli Kelly tus sapatiiitosss ou yeah. Dios, lo estoy volviendo a hacer. No sé cómo no fue canción del verano. Uno de esos anuncios terminaba diciendo: "Y jugaráaás con ellas ¿a que sí?" ¿Cómo se puede jugar con ellas? ¿Te las pones para jugar o te dedicas en tu casa a buscar a Wally dentro de la zapatilla?
Los productos Lelli Kelly, además, no se conforman con vender bambas cursilongas y repipis, sino que también son el mejor cliente de la empresa Purpurinas S.A. de la cual deben ser accionistas. ¿Hay algo más hortera que la purpurina? El caso es que estos productos han ejercido una influencia claramente perniciosa a las niñas de la época, y en consecuencia a las mujeres del hoy que no supieron aguantar los mensajes de Horteralandia. Hubo unas cuantas que delante del televisor transformaron su masa encefálica en purpurina y así les va.
Mirad, si no me creéis, un claro ejemplo más afectado incluso que Paris Hilton, que habla de coger fresas con su nuevo novio. Cuánto daño, ¡cuánto daño!
Más videos de las Lelli Kelly:
[Anuncio alemán]
[Ou yeah!]
Etiquetas: objetos miticos
1.11.09
Poner la primera piedra

Hubo un tiempo en el que todos los edificios se hacían con piedras. Y no con piedras de estas que se recogen en la playa y se tiran a los amigos para incordiar un rato. Con piedras bien gordas y pulidas. Así se consiguieron construir catedrales, puentes, acueductos y un tobogán para masoquistas. Pero en aquella época no tenían la costumbre de poner la primera piedra. Sí, alguna tenía que ser la primera; pero no iba el prefecto, cogía una piedra de la cantera, se provocaba una hernia discal y llamaba a la tele para que le grabaran. "Aquí está la primera ¡piedrAAugh! Entre la armadura de cinco kilos y el pedrolo este que me han dao me han dejao finus finus. ¡Que ajusticien al esclavus cabronicus!"
En realidad iban cuando terminaba la obra, cortaban una cintita y daban por inaugurado el acueducto. Perdón, ¿hay un médico en la sala? El historiador del fondo acaba de desmayarse y está vomitando espuma. Pero hoy en día, que no se construye ni un solo edificio con piedras, todo el mundo se dedica a poner la primera. "El político tal fue a poner la primera piedra del nuevo hospital de Redruejo del Quincallo Pinístico", pero luego... ¿Luego esa piedra queda ahí y forma parte de la obra? Es decir, ¿todos los hospitales están hechos de ladrillos y en los cimientos hay una piedra mal puesta ahí debajo? Que a lo mejor está hasta salida para fuera y cuando bajan al sótano tienen que ir con cuidado. "No pases por ahí, que está la primera piedra y el político se puso nervioso y la colocó de lado" Y venga a tropezarse gente.
Los políticos usan el gesto de poner la primera piedra como una forma de acercarse al pueblo llano. Como diciendo, eh, nosotros también somos currantes. Como cuando un político gallego se puso a apagar fuegos con una manguera poniendo el dedo en la punta, como si estuviera regando el jardín. "¡Cariñooo, creo que se nos han quemado las costillas y las morcillicas" "¡Ay! ¡Que no te entera! ¡Que ha habío un incendio!" Así que ellos se ponen en plan: nosotros también ponemos piedras, fíjate. Y nadie les ha explicado aún que los edificios ahora se hacen con ladrillos. Son así.
Así pues, ellos se ponen manos a la obra y cogen una piedrecita, colocan a unos cuantos cámaras y se ponen ahí a meterla en un huequecito hecho para la ocasión. Y luego queda el lugar marcado como: "Aquí estuvo Jordi Pujol y puso la primera piedra" Pero a ver, ¿¡que mérito tiene!? Si le dejaron el hueco ahí para ponerla y ¡encima la puso mal! Que luego tiene que venir un paleta de verdad, con su cigarro en la boca y su camiseta imperio y se queda mirando: "A vé, esto está mal eh, la mezcla está mal, te has pasao con el agua, buuuee, etto va a habé que cambiarlo tó, éshate pa un lao y déjame a mí, que tiene una manoh que parecen pies". Y allá que van con su mortero y lo recolocan todo.
Realmente lo que pasa con esto de colocar la primera piedra es que es una muestra más de los miedos de los políticos. En teoría ellos hacen las obras para ofrecernos bienestar a los ciudadanos, pero ¿qué sentido tiene para ellos si nadie se entera? Como las obras son tan lentas, tienen que aparecer al principio. Quien sabe si cuando se terminen estarán aún en el poder. Así cuando aparezca el nuevo quitando la cintita para inaugurar el nuevo hospital, estará el otro de fondo diciendo: "¡Eh! ¡Que yo puse la primera piedra! ¡Miradme! ¡Lo hice yo!" Y un obrero que pasa por el fondo se tropieza y cae al suelo. En plan metáfora.
Etiquetas: cosas de la vida, politiqueo
30.10.09
La Educación en España es de risa

Hace nueve años yo estaba en segundo de bachillerato, preparándome para la universidad. Un día, el profesor que nos daba electrotecnia, tecnología industrial y mecánica (casi ná) decidió que era el mejor momento para él para irse tres meses a Nueva Zelanda de viaje. Así que ni corto ni perezoso pidió excedencia y se marchó allende los mares a disfrutar de los parajes que se pueden ver en aquel país. El muy mamón. Por suerte para nosotros, Educación tenía un plan bien pensado para que no fuéramos mal preparados a Selectividad en esas materias: nos puso de sustituto a un biólogo.
Que no digo que el hombre no supiera de biología, que el hombre quizá era un crack en su campo. Pero lo que es de las materias que le tocaba dar no era precisamente un genio. Juraría que si le preguntaba qué era un transistor me contestaba que eso que se ponen en la oreja los abuelos para escuchar el fútbol. El hombre, además, vino con la mejor de las intenciones: aprender junto a nosotros. Yo no sé vosotros, pero a mí me viene un profesor diciéndome que quiere aprender junto a mí, meses antes de la Selectividad, me cago las patas abajo y se pasan días recogiendo mierda. Y así sucedió, nuestra clase durante esos meses echaba una peste que tiraba para atrás.
Con esto vengo a decir, que los problemas en Educación, así con mayúsculas, no son nuevos. Y más en la rama de tecnología. Pero los políticos no tienen la sana costumbre de arreglar los problemas que hay. Si los políticos cumplieran todas las promesas y arreglaran las cosas del país, ¿qué leches prometerían en las siguentes elecciones? Se quedarían sin ideas. Por eso, y porque tener un pueblo idiotizado hace más sencillo que la gente se despreocupe de lo que puedan o no hacer ellos en el Congreso y demás estamentos, la Educación no despega. Es más, más bien se pega. Se pega al fango de la estupidez.
Tenemos reformas educativas cada dos por tres, y ninguna seria, sea el partido que sea. Y luego tenemos medidas populistas de cara a la galería, pero sin entrar a arreglar los problemas de raíz. Una de ellas, la más actual, es la de regalar ordenadores a los niños. ¡Que se note que se gasta en Educación! Los libros siguen costando una pasta, pero eh, tendrán ordenador. A lo mejor se pueden bajar los libros del Emule. Es lo que se llama empezar la casa por la antena parabólica. "¡La casa se está cayendo a cachos! ¿Qué hacemos Presidente?" "Pongan una antena parabólica, así podrán ver el Plus" "Pero..." "Que sí, que sí, ya verás como todo va bien".
Así que se podría decir que el problema de la Educación en España es endémico. Y de risa. Se regalan ordenadores y el personal no está formado, ¡los niños saben más de cómo manejarlos que muchos de los profesores! Un poco como el biólogo del transistor con la SER. Y sin embargo los niños salen de la escuela cada vez sabiendo menos (en media), los profesores necesitan cursos de Taekwondo y Judo antes de poder entrar a clase y hay escuelas cayéndose a cachos que tienen a niños en barracones prefabricados que necesitan una inversión ya. Pero claro, eso no vende en las noticias.
Post relacionado:
[Titulaciones de la UPC para el 2010/2011]
Más información de primera mano del mundo de los profesores:
[Centros TIC (tac, tic, tac) de la CEJA (Consejería de Eduación de la Junta de Andalucía)]
[Ordenadores] (Con una carta falsa de una supuesta niña en plan fábula)
Etiquetas: actualidad, estudianteces
28.10.09
Soy agente federal: necesito su coche

En las películas y series de acción siempre hay alguna persecución. Si los malos no tuviesen la fea costumbre de correr cuando van a ser detenidos las películas serían menos espectaculares; pero los ciudadanos de a pie mantendrían sus vehículos durante más tiempo, que su esfuerzo económico han tenido que hacer los pobres.
Sí, porque cuando hay una persecución primero empieza a pata, cuando se cansan de correr el malo encuentra a sus compinches en una furgoneta negra y el agente se queda con cara de pasmo en medio de la carretera mirando a un lado y a otro. Entonces pasa un pobre hombre, hace parar el coche placa en mano y le dice: "Soy agente federal, ¡necesito su coche!" Y ni un mísero aval, ni una mísera firma, ni un hoy por ti mañana por mí.
¡Se lleva el coche tan ancho! Entonces las cámaras siguen la persecución, en la que los coches explotan como si los hubieran fabricado con goma-2 y cruzan un puestecillo de frutas que se queda sin las ventas del día. Pero... ¿y el pobre hombre que se queda en mitad de la carretera con cara de tonto? ¿Qué le pasa a él? ¿Nadie se preocupa por él ni por su familia? Siempre es un hombre con traje, que salía del trabajo y se queda con la boca abierta diciendo: "Pero oiga..." No hay tiempo para explicaciones, un peligroso terrorista está huyendo de la policía. Pero ahí está el hombre, preguntándose cómo le explicará lo sucedido a su mujer..."Mira cariño, que... Iba conduciendo tan tranquilo escuchando El Consorcio y de repente apareció un tío en mitad de la carretera con una placa en la mano, se paró y me pidió el coche".
- "¿Y se lo diste? ¿Se lo diste? Si ya me lo decía mi madre que no tenías personalidad."
- "Pero cariño... Era un agente federal"
- "¡Esto te lo estás inventando! ¡Menuda trola! Ves demasiadas películas Jose Alfredo. ¿Has vuelto a jugar? Es eso, ¿no? Otra vez con el maldito póker".
- "Que no amor mío, que es la verdad"
- "Aaayy, que mi marío e un ludópaataaaa"
Un desastre total. Los críos de fondo llorando en la cuna, la suegra desde el sofá gritando "te lo dije" y el drama familiar ya está montado. ¿Es que no piensan en ello los agentes federales? ¿No los devuelven después? Que a lo mejor los devuelven. Eso tampoco se ve en las películas. Pero vamos, Jack Bauer después de las 24 horas dando saltos y estando a punto de morir treinta veces en un mismo capítulo, estoy seguro que luego va a la casa y les devuelve el coche:
- "Aquí tiene, tiene alguna ligera abolladura, pero el seguro creo que lo cubre..." - "Lo tengo a terceros"
- "Oh my God"
No se podría decir que tratan muy bien los coches después de requisárselo a los ciudadanos de a pie. Que no es que le dejen un coche descapotable, sino uno descapotado. Balazos por doquier, puertas que volaron, sangre en la tapicería, lunas destrozadas... Será por eso que no lo devuelven. Les da vergüenza ir a su casa, llamar a la puerta y decirle: "Mire, esa bola de chatarra que hay ahí en su jardín, ese es su coche. Gracias por su colaboración con el Estado. Es usted un patriota". "Querrá decir, ERA mi coche, señor agente. Con todos los respetos, he visto triciclos en vertederos con mejor aspecto".
Nadie piensa en los pobres ciudadanos, que pagan sus impuestos y luego se ven privados de su vehículo de transporte por un agente federal. Así que desde aquí lanzo una propuesta: creénse una linea de autobuses de persecuciones o algo. Transporte público para agentes federales. Que vaya avisando, "Próxima parada: terrorista de la moto negra". Más ecológico, además; y más solidario con la ciudadanía. Piénsenlo.
Post relacionado:
[El maletero del malo siempre está vacío]
Etiquetas: cine, cosas de la televisión
26.10.09
La gente que mientras habla contigo repite tu última palabra

Cuando estamos hablando por teléfono tenemos siempre la imperiosa necesidad de marcar al que está al otro lado que le estamos oyendo. Normalmente se dice: "Sí", "Sí", "Ajá", "Mji", "Claro", y un largo etcétera. Incluso cuando nosotros somos los que hablamos, si no oímos alguna palabra de vez en cuando preguntamos: "¿Estás ahí?" Y puede que se oiga un ronquido, pero eso ya depende de la labia que tenga uno al teléfono. El problema viene cuando la gente coge esa costumbre para hablar contigo cara a cara. Y no se conforma con el "sí" de rigor, sino que repite la última palabra que tú dices a cada frase.
Tengo una vecina que lo hace y es un auténtico portento. Yo creo que en realidad cree que tiene poderes telepáticos y dice la palabra antes que tú, pero no, la repite milisegundos después de salir de tu boca. Estás hablando con ella y la conversación funciona así:
- "Porque ayer fui al supermercado y claro, allí estaba la cajer..."
- "Cajera, claro"
- "Y llevaba tres tomates en una bolsa y cinco melocoton..."
- "Melocotones, melocotones"
- "Y me dijo: ¿ya que de piezas tienes ocho por qué no me coges el choch...?"
- "Me coges el chocho, me coges el chocho".
¡Es que no oye! Le da igual lo que digas, lo repite tal cual. Un día estaba hablando con ella y no sabía si estaba en mi bloque de pisos o en un acantilado. Cuando entro cada día por el rellano grito: "¡Eco! ¡Eco!" Y desde su casa se oye: "¡Eco!" Un auténtico portento.
Yo no sé si es que este tipo de personas tiene algún complejo de loro no desarrollado del todo. Quizá quisieron tener plumaje de colores y un pico curvado, pero prefirieron quedarse con la afición más molesta de todas. Terminan consiguiendo que te desconcentres de tu propia conversación y ya no sepas de lo que estabas hablando de tanto oir repetido lo que vas diciendo. Quizá, lo que tienen en el cerebro es una especie de pared que retumba lo que entra por el oído y no pueden evitar que les salga por la boca. O simplemente lo que llega pasa por la trompa de Eustaquio y se le modula en la voz casi sin querer.
Lo que terminan consiguiendo con esta costumbre es una sensación de incomodidad en el que habla. Parece que tengan la necesidad de hablar ellos todo el rato y no dejarte decir nada, como si ellos ya supieran lo que vas a decir. Solo les falta ponerte la mano en la cabeza y decirte: "No me digas más, ahora entraré en tu mente y sabré lo que quieres decirme... Auummmm, aaummmmmmmm, ¿que me vaya a la mierda?" Vaya, al final será verdad que tienen poderes...
Etiquetas: cosas de la gente
22.10.09
Noticias locas (IX)
Un mes más, vuelve la sección de las noticias más locas que se hayan podido ver en las últimas semanas. El mundo nunca deja de sorprendernos, aunque parezca que no pueda haber una noticia peor o más absurda, aparece una nueva. Con lo cual, aquí llega el capítulo noveno de las noticias locas totalmente reales ligeramente manipuladas por aquello del espectáculo. Allá vamos.
Un futuro padre se pierde el nacimiento de su hijo al ser arrestado por sobar las tetas de una enfermera de camino a la sala de partos. El chico se excusó declarando: "¡Mi mujer no me deja tocárselas porque dice que sino pierde leche para el niño!" El hombre de 30 años, que se dedicaba a ordeñar vacas en sus ratos libres, terminó perdiéndose el nacimiento de su hijo por distraerse con la enfermera. El policía, después de detenerlo, declaró: "Después de ver la enfermera... Mire, entre usted y yo, le entiendo. ¡Vaya tetas!" Días después el propio policía fue arrestado por sobarle las tetas a esa misma enfermera en el parto de su hijo. "¡Ya está bien!" - fueron las últimas palabras de la chica antes de entrar en quirófano para una reducción de pechos.
Un dromedario ataca y mata a su dueño a mordiscos por no dejarle aparearse. Los dromedarios también pueden ser vengativos. Al parecer el dromedario estaba en época de celo y una de las dromedarias le acababa de guiñar un ojo. Como diciendo: "Ven acá pacá que te viá poné la joroba en su sitio" El dromedario macho se puso como una moto, pero el dueño no le dejó acercarse: "Ahora no, que es muy tarde para cariñitos". Así que, ni corto ni perezoso, el dromedario se puso como una furia, lo asaltó, lo tiró al suelo y le empezó a morder y atacar hasta dejarlo en el sitio. Seguidamente se jincó a la dromedaria y se fumó el Camel de después del coito.
Detienen a una monja por conducir bebida tras emborracharse en una iglesia. Por lo visto la mujer se tomó al pie de la letra aquello de "tomad y bebed porque esto es el caliz de mi sangre". Y tomó y bebió, y volvió a tomar y volvió a beber. "¡A ver shi ashí me conffierto en Criishtooo, ¡hip!" Por lo visto quería convertirse en el primer clon real de Cristo a base de beber vino Don Simón en copa de plata. Entonces se puso a conducir a toda hostia, cómo no, por las calles de Nueva York. Se encontró con unos críos por la calle y cuando intentó esquivarlos se empotró contra un árbol. La detuvieron mientras meaba detrás del árbol cantando el vino que tiene Asunción no es blanco ni tinto ni tiene color.
Un turista noruego pasa 11 días en Mallorca viviendo en la indigencia por no acordarse del camino de vuelta al hotel. Al parecer, cuando preguntaba por el hotel a los transeúntes, éstos se hacían los suecos. Oddjborn Fallet, que así se llama el hombre, salió de su pueblo por primera vez en dirección Mallorca. Podía disfrutar de sus primeras vacaciones. Pero una noche él y su amigo tomaron un par de cervezas, quien dice un par dice siete u ocho, y mientras uno entraba en el súper el otro se puso a mear detrás de un container. El que estaba meando era Oddjborn y desapareció. Once días después lo encontró el guía del viaje, como una gamba a la plancha, después de haberse quedado en la playa por no poder encontrar el hotel.
Sin huellas dactilares no hay dinero, dijo un banco a un hombre sin brazos. Aunque parezca el chiste cruel de "no hay bracitos, no hay galletitas" esto pasó de verdad. Bank of America declinó abonarle un cheque a un hombre porque no podía poner sus huellas dactilares al ver que llevaba prótesis en los brazos. Pudieran haberle ofrecido alguna alternativa, pero no se la ofrecieron. El hombre declaró: "Estuve tentado de sacarme la churra y gritarles si querían que les dejase una muestra de ADN, pero al final me contuve". "Gracias a Dios, hubiera tenido que ser yo quien extrajese la muestra..." - acertó a comentar la mujer con cara de espanto. Y estas han sido las noticias locas de estas últimas semanas. Hay de todo, como en botica. Así, podremos seguir afirmando que el mundo está loco sin ningún tipo de duda. Así son las cosas, y se las hemos contado con mucho morro.
Etiquetas: noticias locas
20.10.09
La gente que está todo el día asomada al balcón

Si algún día paseando por la calle has tenido la sensación de sentirte observado, o has sentido que te perseguían, no te preocupes, no eres un paranoíco: simplemente has pasado por delante de un asomabalcón. No hay mejor espía en todo el CNI que un asomabalcón vocacional. Ya sabeis lo que dicen, la gente que hace las cosas por hobby tiene una dedicación mucho mayor que los que trabajan en ello profesionalmente.
El problema que tienen es que no son discretos. Es decir, que para ser espías serían descubiertos muy fácilmente. Lo bueno que tienen es que no les puedes decir nada. Están en su casa, pueden hacer lo que quieran. Si se asoman al balcón y cotillean con la vida de todo el vecindario no puedes hacer nada para evitarlo. Y cuando digo nada, es nada. Si intentáis poneros todo el bloque unas máscaras del Pato Donald antes de entrar para que no os reconozca será inútil. Seguro que sabe diferenciaros por vuestra forma de andar, por la ropa o incluso por vuestra huella calórica. Se las saben todas.
Tampoco se puede denunciar a la policía que hay un señor o una señora que te mira. "Oiga, policía, que me está mirando" ¿Qué delito es ese? Ninguno. A no ser que estés en la ducha de tu casa y que él desde su balcón usando un palo y una cuerda abra la ventana y te mire con un telescopio. En ese caso, sí. Es delito... Y merecedor de una habitación con todos los gastos pagados en un selecto manicomio. Así pues, ellos se mantienen posando en su balcón, apoyados en la barandilla o bien en la repisa de la ventana escrutando las calles y los vecinos. Se posan ahí, todo el día, en invierno y en verano. Les da igual. Sólo les falta ponerse unos barrotes y gritar "Peeepe, hijo de puuuutaa, crruuuaaa" para ser completamente la evolución de un loro.Son ese tipo de personas que se saben la vida completa y milagros del barrio entero. Y si la gente que se lo sabe todo no está asomada al balcón, es precisamente porque le compran la información a los asomabalcones. ¿No os habéis encontrado con gente que te suelta la lista de novias que ha tenido alguien, los novios que han tenido sus ex's, las novias de los novios de las ex's, los líos entre ellos y hasta las veces que va al podólogo la abuela? Si no fuera por los asomabalcones nada de esto se sabría con tanto detalle. Tienen informes exhaustivos en casa de las entradas y salidas de cada persona del bloque, con horarios, esquemas y árboles de relaciones. El paraíso para todo cotilla.
La pregunta es: ¿esta gente no tiene vida propia? Yo creo que el único momento en el que puedes salir de casa sin ser vigilado debe de ser entre las cuatro y las seis de la tarde: están demasiado ocupados viendo Sálvame. Eso sí, en cuanto termina se levantan ipsofacto y se lanzan al balcón a ver qué es lo que pasa y qué se han perdido. Una vida fascinante y vibrante. Todo pasión y desenfreno, ahora un señor calvo que pasea el perro, ahora una chica con una carpeta, ahora alguien haciendo la compra... Un subidón. Si al menos, qué se yo, se posara un ovni sobre el bloque vecino, tendrían algo más interesante qué contar.Y es evidente que si pasa algo importante allí están ellos. Seguramente en otra vida habían sido vigías de torretas. Por Ley de Murphy el ovni pasaría por delante suyo a la hora del Sálvame, pero no; ellos lo pillan todo. ¿Quienes, sino, creéis que graban los videos caseros que salen en las noticias? Si no fuera por ellos las noticias de sucesos estarían vacías y nadie llamaría a la policía. Aunque no se sabe muy bien en qué orden hacen las cosas. Si llaman a la policía y luego graban, o al revés. Siempre he tenido dudas. Eso sí, ellos tienen su cámara en la mano y dejan para la posteridad el salvamento de un gato en un árbol o la pelea entre dos vecinos por el Barça - Madrid. Por eso, y por mucho más, Telecinco no sería nada sin estos fantásticos asomabalcones.
Etiquetas: cosas de la gente, fauna del bloque
18.10.09
Cómo disimular una erección espontánea
Aviso: Vaya, este post se me ha, ejem, alargado un poco.

Los hombres deberíamos saber que tenemos dos cerebros: el primero está en la cabeza y el segundo es el que piensa de verdad. Sí, piensa porque tiene auténtica autonomía. Le da igual que tú estés pensando en un viaje del Imserso lleno de abuelas cantando canciones de Manolo Escobar que oye, si le da la gana, va a su bola y eso que se va para arriba. "Lalalalalaa, a mí me da igual, clonk" Bulto animado al canto. Como esta situación le puede pasar a cualquiera, para eso está este post.
Y cuando digo a cualquiera, quiero decir absolutamente cualquiera. Incluso al Presidente del Gobierno. Imaginenlo en su visita a Obama, va y saluda a la mujer de Obama y en vez de ponerse a hacer aspavientos como Berlusconi (que lo hace para disimular, no creais); va y le sobreviene una erección espontanea. A Zapatero, evidentemente, no le cambia la cara y la mujer de Obama dice: "Oh-my-God, señor presidente de España, ¡no pensaba que se alegraría tanto de verme!" O incluso le podría pasar al Rey. Aunque de eso estarían bien contentos los historiadores, con su afición a poner motes a los reyes. Así pues estarían Alfonso X El Sabio, Felipe IV El Hermoso y Juan Carlos I... El Empalmao. Perfecto.No sólo puede pasarle a cualquiera, puede pasar en cualquier sitio. Ya puedes estar en clase aprendiéndote integrales o la historia de Filipinas que la cosa puede marchar hacia arriba sin pensárselo. O en el metro, mientras miras al infinito con cara de circunstancias y un señor oloroso te pide dinero. ¡Incluso ahí! O qué sé yo, mientras bailas con una de esas chicas a las que les gusta rozarse el culo por tus partes y... Un momento...
Así pues, si eres el Presidente del Gobierno o te has encontrado en una de estas situaciones alguna vez, querrás saber cómo disimular una erección. Por lo tanto, este post de ayuda social pretende dar unas pautas para que nadie note uno de estos embarazosos momentos. A no ser, que tengas una edad considerable, una impotencia galopante y una erección de este tipo sea tan celebrable que termines enseñando la titola por la calle con una gabardina gris. Todo puede ser.
Pero no hay que irse a estas soluciones salomónicas teniendo en cuenta que tenemos el ingenio. Lo tenemos, eso sí, en frío, de ahí a que os dé estos consejos. Así los retenéis en la memoria y en el momento en el que la sangre está concentrada en un solo punto no tenéis que pensar demasiado para disimular. Solo recordar. Por lo tanto la segunda opción es pegarse a la pared más cercana. O al suelo directamente. Te lanzas y empiezas a gritar: "¡No! ¡Policía, no! ¡Soy inocente! ¡Soy Testigo de Jehová! ¡Soy travesti! ¡Soy segurata! ¡Estoy embarazao!" Tus amigos pensarán que estás como una cabra, pero al menos no verán tu erección.
La tercera opción es llevar siempre un cojín a mano. Podría ponerse de moda, seguro que si David Beckham lleva cojines encima, la gente lo llevaría. Así pues, en caso de sobrevenirte la sorpresiva erección, allá que está tu cojín para salvarte. Todo hay que decirlo, quizá, de las formas de disimular esta sea la más descarada; pero no quiere decir que no sea eficaz.
Otra manera sencilla de disimular una erección es no ponerse de perfil. A veces, en los pequeños detalles, están las grandes victorias. Todos sabemos que vestidos y de frente, es más difícil diferenciar una cosa así... Ahora probad de poneros de perfil. Equilicuá. Alguien, incluso, podría estar tentado en colgar una toalla o algo así. Por eso está totalmente prohibido, en estos casos, el girarse bruscamente. Nunca sabes donde puede haber un jarrón. Si vives en una comedia americana estas cosas pasan.Otra opción para los que no tengan miedo a quedar como auténticos colgados para salvar su reputación como personas que no están salidas es esta: agacharse y caminar saltando como una rana. De esta forma nadie notará la erección, las piernas lo taparán, y se distraerán un rato viéndote saltar. Si eres Rocco Siffredi, por favor, no lo hagas, porque todo el mundo pensará que estás haciendo salto con pértiga.
Hay maneras más sencillas de disimular sin tener que poner en riesgo tu reputación. Por ejemplo usando camisas hawaianas XXL. Bien, retiro lo dicho sobre la reputación. Este tipo de camisas tan anchas ocupan tanto espacio que te pueden llegar hasta las rodillas, de manera que sea imposible discernir si hay una erección o no. Y es más, es posible que no sepan ver ni siquiera si debajo de esa camisa hay una persona.
A estas alturas pensarás: "Bien, ¿y si me ocurre en un lugar en el que esté tapado y tenga que destaparme?" Bien pensado. Por ejemplo, te puede pasar dentro del agua del mar o en clase. Si estás en esos sitios lo mejor es esperar. Si tus amigos te presionan di que está muy buena el agua o alguna excusa así. Si lo que están es gritándote porque un tiburón viene para devoraros... Bueno, ha habido hombres que han muerto por una felación algo carnívora y este es uno de esos casos. Por tal de no salir y que le vean la erección... Si te pasa en clase puedes simular que sigues cogiendo apuntes. Desconfiad de todas esas personas que cuando la clase entera ya ha recogido, siguen escribiendo en sus libretas. Desconfiad.Y para acabar... Oh, sí, por fin, ya se acaba el post. Para acabar nos queda la opción de intentar rebajarla antes de que la cosa se ponga peor. Vale que la erección ha sido espontanea y no estabas pensando en nada de sexo, pero pensar en algo asqueroso tiene que funcionar. Probad con Carmen de Mairena limpiándose el culo mientras chupa una mosca gigante. Si por alguna razón eso no te hace rebajar el asunto... Necesitas un polvo urgentemente.
Estos han sido los briconsejos de hoy. Ahora nadie podrá detectar esos momentos de tensión pantalonil y podréis tener erecciones espontaneas sin miedo ni pudor. O no.
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